Cd. Juarez, Chih.- La relación entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, Cuba está por lograr un triunfo contundente esta semana en la Organización de Naciones Unidas (ONU) que dejará claro por trigésima tercera vez que las políticas punitivas de Washington contra la isla –el bloqueo más largo de la historia– son reprobadas por la abrumadora mayoría de los integrantes de la comunidad internacional, afirmó Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de La Habana.
El canciller cubano se declaró “optimista” de que en esta etapa tan peligrosa –incluida una inusitada campaña de presión ejecutada por el secretario de Estado estadunidense para que los países miembros de la ONU modifiquen su voto en contra del bloqueo– será superada en un futuro cercano ya que considera que las políticas de Washington y la de sus aliados en el hemisferio “no son sostenibles”.
Subrayó que la relación bilateral de Cuba con México sigue siendo un modelo para lo que debería ser el orden internacional deseado.
Hay buques de guerra en el Caribe, un estire y afloje de las políticas de Washington amenazando con imponer aranceles o sanciones a todos que sean desobedientes, en qué momento nos encontramos ahora en el hemisferio?
Uno de los peores momentos. Parece en algunos aspectos un retorno al pasado o al menos la pretensión de obligarnos a todos a regresar en el tiempo. Esfuerzo inútil ante la acumulación histórica y la obsolescencia del modelo unipolar. Intentos muy anclados en la guerra fría, en el macartismo y en las peores coyunturas de la sociedad estadunidense. Pretensiones que parecen inútiles, destinadas al fracaso, la historia no se puede revertir y sin embargo, son muy peligrosas. Lo vemos en la extraordinaria polarización en la sociedad estaduniden-se… en el neoconservadurismo, en la promoción del odio, la intolerancia, la xenofobia, el racismo, el egoísmo. En la disfuncionalidad del sistema internacional. Agotado éste, el actual sufre gravemente sin haber podido todavía avanzar, adelantar lo suficiente.
Y las Naciones Unidas, reflejo del orden actual, necesitadas de ser defendidas, preservadas y, al mismo tiempo, objeto de una profunda reforma, incluso estructural, más allá de la demolición de las institucio-nes de Breton Woods y la construcción de otra arquitectura financiera y que se expresa en la proliferación de conflictos, guerras, tendencias neofascistas en diversas latitudes o en la subordinación de otros actores internacionales…
“Y nuestra América Latina y el Caribe, necesariamente conectados con el norte del continente… necesitada también de ser tratada como igual, de hacer prevalecer la igualdad soberana de los estados, la libre determinación de los pueblos, frente a este revertir a la política de cañonera, de la doctrina Monroe, de la época de los golpes de Estado y las dictaduras sangrientas, creadas, empujadas o sostenidas por sucesivos gobiernos de Estados Unidos; a la aplicación de las nuevas herramientas judiciales y de distinta naturaleza contra los procesos progresistas, democráticos y de izquierda. Y quizá una expresión particular es este inusitado, extremo y extraordinario despliegue militar estadunidense en el sur del Caribe. Absolutamente innecesario y probablemente muy dañino para el propio interés nacional de Washington, pero que constituye a nuestro juicio una amenaza castrense real, más allá de la guerra sicológica, propagandística y que puede tener consecuencias incalculables, impredecibles, en las que Cuba siempre estará junto a nuestra hermana Venezuela en cualquier circunstancia.
“Estas políticas brutales tienden a abrir paso a procesos progresistas porque son insoportables, insostenibles en el tiempo… Entonces, tengo la impresión de que es un periodo corto en la historia, que tendrá que ser irremisiblemente superado por los pueblos de América Latina y el Caribe.
